En estas cubiertas, que ya de por sí son impermeables, conviene asegurar doblemente la impermeabilización debido a los movimientos propios del edificio o eventualmente por los efectos del viento, la nieve, etc...
PROCEDIMIENTO para la construcción y/o rehabilitación de cubiertas de teja y/o pizarra, nuevas y/o antiguas que están en proceso de ejecución o que necesitan ser reparadas, debido a que la mencionada cubierta es reciente o se ha degradado y ya no conserva las características de estanqueidad iniciales.
Las cubiertas que estudiamos exigen un tratamiento previo a la colocación de la membrana de caucho EPDM 80 para garantizar su durabilidad.
El tratamiento de rehabilitación elegido dependerá del tipo de cubierta, de su estado actual, de la situación ante las inclemencias invernales, también dependerá del tipo de impermeabilización actualmente instalada y del sistema de colocación que se utilizó en el momento de instalar la cubierta en cuestión.
Para la Impermeabilización de una cubierta con piezas de pizarra hemos de disponer de una superficie sobre la que colocar la membrana que ha de ser Lisa, y estar Limpia y Seca.
En el caso que nos ocupa esta superficie, en las cubiertas actuales acostumbra a ser un entarimado de madera y en las muy antiguas incluso nos podemos encontrar con un relleno de arena con más o menos cantidad de mortero para fijarla y darle forma y pendiente..
En cualquier caso es imprescindible disponer al final de una cubierta con una limpieza y una planitud lo más perfectas posible.
En el caso de una cubierta nueva: encima del entarimado se coloca la membrana, en mantas o rollos, según las dimensiones y estado de situación de la obra
Encima de la membrana se colocan y fijan los rastreles y finalmente se colocan y fijan las losas y/o tejas de pizarra.
La seguridad al utilizar una membrana elastómera de caucho EPDM, es su propiedad de que cuando se agujerea al clavar los rastreles y posteriormente las pizarras, el caucho “abraza” el clavo y sella el agujero manteniendo la impermeabilidad, lo que no ocurre con las membranas termoplásticas en las que el agujero continúa abriéndose con el tiempo.
Otra ventaja es la de que el caucho EPDM es impermeable al agua pero no al aire con lo que cumple su función de proteger al entarimado de madera pero le permite airearse y “respirar” por su cara superior, por la cara inferior lo hace por las aberturas de aireación.
Finalmente la textura gravada de la superficie de la membrana es antideslizante y permite una mayor seguridad cuando los operarios están trabajando encima de ella, ya que, normalmente, estas cubiertas tienen una pendiente pronunciada.
En el caso de una rehabilitación: y para llegar al entarimado de madera, que se supone, está debajo de la cubierta que hemos de re-hacer, generalmente nos encontramos ante estas posibilidades de preparación de la superficie:
ARRANCAR toda la cubierta degradada.
COLOCAR algún elemento con el que, al final, obtengamos como base resistente una solución equivalente al entarimado de madera.
ARRANCAR: Teóricamente es el mejor sistema, dejar la cubierta tal como estaba al principio, antes de instalar la que se ha estropeado.
Según sea la cubierta puede ser un proceso largo y engorroso de realizar. Pretender arrancarlo todo, si anteriormente se hubieran colocado telas asfálticas en caliente, es una solución que no se aplica si, por parte de la Dirección, no hay unas razones y unas especificaciones muy exigentes.
Es el sistema más costoso, en todos los aspectos: tiempo y mano de obra.
COLOCAR: La solución de extender un geotextil separador es factible siempre que podamos resolver el sistema de fijación de dicho geotextil y la de la nueva membrana impermeabilizante de caucho EPDM.
Como, se supone que, tenemos un entarimado de madera debajo de todo lo que se ha degradado, en principio, la fijación no debería presentar ningún problema si se puede resolver con unos anclajes más largos.
La elección de un sistema u otro dependerá de las condiciones en que se encuentre la tela remanente y el estado y tipo de la cubierta sobre la que está instalada.
Según el estado actual de la impermeabilización antigua optaremos por un sistema de fijación por puntos, en la zona central y de fijación con Barras de Anclaje en las zonas perimetrales y alrededor de los puntos singulares como bajantes, chimeneas, lucernarios, etc.
Desde el punto de vista meramente económico y según las condiciones de la cubierta actualmente existente, se deberá hacer una evaluación lo más exacta posible para definir cual es la solución más interesante.
Una vez finalizada esta colocación procederemos a aplicar la nueva membrana de caucho EPDM, con el mismo procedimiento que hemos utilizado en la cubierta nueva.
Para solventar cualquiera tipo de problema la solución más eficaz y la más económica es la de crear una capa que nos cubra todas las irregularidades, para ello utilizaremos una membrana lo suficientemente ligera y dúctil para que sea fácil de instalar, debido a las pendientes y a las condiciones de trabajo; pero con suficiente cuerpo para que pueda absorber y corregir todas las imperfecciones de la superficie y que el resultado final sea una superficie lisa, homogénea y con la suficiente capacidad para que nos sirva de base para la recepción de los nuevos ristreles y posteriormente las piezas de pizarra a sean tejas, losas o placas.