Túneles PDF Imprimir E-Mail

 

Un túnel es  un paso subterráneo abierto artificialmente a través de una montaña, por debajo de un río, etcétera, con el objeto, principalmente, de abrir una vía de comunicación.

 En nuestro caso estudiaremos con más detenimiento aquellos que se utilizarán, normalmente, como carreteras, o sea que sus dimensiones en altura y anchura serán más bien grandes.   

Los métodos y técnicas empleadas en su construcción y sobretodo en el acabado final dependen casi, exclusivamente de la naturaleza del terreno.

Hay dos sistemas principales: la perforación, sistema que se puede desarrollar según varios métodos de trabajo y de la maquinaria y/o mano de obra disponibles y la construcción a cielo abierto, que es el sistema utilizado cuando el terreno no tiene suficiente resistencia y por ello se elimina completamente, a continuación se construye la bóveda con encofrados interiores. Posteriormente para acabar, se regenera la cobertura con el aporte necesario de tierras.

En este segundo caso la impermeabilización es mucho más sencilla ya que consiste simplemente en depositar las membranas sobre la cara exterior de la bóveda, recién construida y todavía descubierta, siguiendo las etapas que nos señala la normativa : juntas, solapes, uniones, sellados, etc. que figuran en los Manuales Técnicos.

Se trata como si fuera una cubierta normal. Unicamente se debe tener en cuenta que al desplazarnos hacia los laterales la situación se va transformando desde una cubierta plana, en la cima, a una pared vertical, en la base.

 

Por ello se han de tener muy en cuenta las dimensiones de la bóveda y calcular los posibles anclajes laterales que, con toda seguridad deberemos incorporar.

La colocación de dos geotextiles protectores es del todo recomendable debido a los esfuerzos que deberá resistir la membrana, por un lado mientras se está instalando, ya que en este tipo de obras se acostumbra a trabajar con piezas lo más grandes posible. Posteriormente al regenerar el paisaje con el recubrimiento de tierra, ésta, generalmente se "descarga" por encima con volquete, sin demasiados cuidados.

La impermeabilización de los túneles "perforados", naturalmente se debe realizar desde el interior.

Si hemos optado por este sistema ha sido por la compacidad y consistencia del terreno, generalmente de naturaleza rocosa, con lo que su aspecto superficial es el de un acabado extremadamente rugoso y agresivo.

En este caso la incorporación de un geotextil de protección o, según sean las características geológicas de la zona, algún tipo de drenaje, serán obligatorios.

Como deberemos trabajar desde el interior, el sistema es a base de montar un andamiaje, que debe poder desplazarse a lo largo de todo el túnel. Este sistema se base en la utilización de un andamio con la forma de la bóveda de modo que nos permita acceder a todos la superficie interna de dicha bóveda y provisto 0con ruedas que sean capaces de sostener su peso total con los operarios y todos los materiales que utilizaremos en la impermeabilización. También hay que contar con las irregularidades del pavimento sobre el que se deberá ir desplazando a medida que la impermeabilización avance.

Este andamiaje ha de ser del tipo llamado de escalera para poder alcanzar fácilmente toda la superficie interior de la bóveda y con suficiente amplitud para poder trabajar con relativa comodidad.

 

El sistema normal de instalación de la membrana puede ser simultáneo al del geotextil y/o drenaje, según las características particulares de cada caso, o bien montándolo en dos etapas separadas.

La membrana se instala empezando por un lateral, remontando hacia el techo de la bóveda y descendiendo a la base por el lado opuesto.

En este caso y debido a que durante el remonte debemos mover toda la pieza, es imprescindible buscar la pieza más grande; pero a la vez no engorrosa, ya que su manejo nos puede crear muchos problemas. Deberemos estudiar muy concienzudamente, la mayor dimensión que nos permita obtener un buen rendimiento pero sin que su desmesurada dimensión nos cree problemas.

A medida que vayamos remontando la membrana se van realizando los anclajes, en este caso siempre metálicos y con las más estrictas precauciones sobre el punto de anclaje. Cuando hayamos sobrepasado el techo de la bóveda y vamos descendiendo hay que tener cuidado en evitar los desgarros por propio peso.

La unión entre membranas se realizará utilizando el sistema de juntas que nos ofrezca más garantías en cada caso, naturalmente dependiendo de la calidad del acabado del trabajo de vaciado y de la naturaleza geológica de la roca sobre la que estamos trabajando.

Según el sistema de protección empleado, geotextiles y/o drenaje, será preciso calcular una evacuación de las aguas que se puedan generar a lo largo del túnel y no provocar embolsamientos que acabarían reventando la membrana.